Bastará tan solo una mirada, una palabra o tan solo un roce de tu piel para hacerme feliz...
Existirán mil excusas, un millón de porqués y tan solo una razón para pensar en ti...
¡Amor!... le llamamos los mortales... así de simple y de complejo, una decisión de corazón.
Pasaré noches, días hasta incluso años pensándote y nunca me cansaré...
El tiempo hará de las suyas en otros corazones pero el mio será implacable,
Siempre vivirá el hermoso recuerdo de tu voz y la bella silueta de tu cuerpo.
Haré del la lluvia mi cómplice, del viento mi mensajero y del sol todo mi amor
Estaré presente en el silencio y en la soledad para ti y nadie más
Tengo de testigos a los ángeles y a Dios que siempre existirás.
Volveré al principio y llegaré al final, estaré feliz de acompañarte.
Ahora me convertiré en un escalofrío que recorre tu cuerpo de principio a fin,
para amarte cada día más y más...

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