MAHALÉ Y TANIMÚ
“LA ESENCIA DEL VERDADERO AMOR”
En un lugar llamado ¡Quichemi! Habitaba un hombre joven, con espíritu libertario, piel blanca, facciones suaves y delicadas, aguerrido en el arte de cazar, hábil con el arco y la flecha y veloz como el viento.
¡Tanimú! Lo llamaba su madre insistentemente, cuando se acercaba la hora de cenar, vivían alejados de la gran civilización y mantenían el espíritu salvaje y sublime del corazón de la madre tierra.
¡Tanimú! Salió a su caza diaria y en el camino diviso una mujer tan blanca como la fresca leche de la mañana, con sonrisa de arco iris y cabello como bandado de picaflores ¡jamás! Había visto cosa semejante y desde ese mismo instante atónito frente a sus sentimientos sintió una oleada de calor que recorrió su cuerpo con sensaciones de infinitos aguijones en su estomago y pese a lo aguerrido de su corazón ¡salio corriendo! Una sensación desconocida lo atormentaba y al mismo tiempo lo sumía en una inmensa alegría… ¡Tanimú! Solo esperaba volver a ver a esa bella aparición que se confundía con un sueño hermoso… pero él sabía que ella era un regalo de los Dioses.
Ya habían pasado algunos días y Tanimú no había vuelto a ver a esa mujer, ya estaba perdiendo la esperanza, pero un día el menos esperado estuvo frente a ella y su alegría fue tan inmensa que sentía que millones de mariposas jugueteaban en su estomago y su corazón se hincho de regocijo que parecía que no le alcanzaba en el pecho…
…¡Mahalé! era el nombre de esta bella aparición…
Mahalé y Tanimú se quedaron viendo fijamente a los ojos durante horas sin pronunciar una sola palabra, el brillo de sus ojos era tan intenso que opacaba a los rayos del sol, este momento fue mágico… había nacido un amor tan puro como el agua de el río que nace de la montaña… tan bello que ninguna flor por más hermosa que fuera se atrevía a comparar con este amor… este sentimiento era tan grande que lo sintieron por todos los valles y praderas cercanas, los animales celebraban a su manera.
Mahalé le confeso a Tanimú que lo había estado esperando durante años, que los Dioses le había dicho que iba a encontrar a un joven que cautivaría a su corazón… los dos sabían desde ese preciso momento que estarían juntos hasta el final de sus días, hasta que la madre tierra los llamara a hacer parte de sus entrañas.
A partir de este instante Mahalé y Tanimú entrelazaron sus corazones y este amor cada día se hacía más fuerte que ningún fuerza sobrenatural podía separar, vivieron angustias y muchas dificultades, tuvieron que poner a prueba su amor un sin fin de veces, entre ellas cuando Tanimú tuvo que luchar por el amor de Mahalé, enfrentarse a su familia y a la familia de ella, enfrentarse a su prometido porque el padre de Mahalé la había prometido a un joven guerrero de una tribu lejana desde que ella era niña.
El amor que Tanimú sentía por Mahalé le dio las fuerzas necesarias para vencer y desde este instante que Tanimú venció a el joven guerrero y se gano totalmente el corazón de Mahalé, todos los habitantes de los valles, montañas y praderas supieron que el amor de estos dos jóvenes era indestructible y que como este amor no ha existido uno, ni existirá jamás.
Mahalé y Tanimú formaron una familia donde reinaba el amor y la felicidad, tuvieron muchos hijos y ahora el corazón de estos dos jóvenes que lucharon por su amor esta presente en cada pareja enamorada del mundo entero.
POETAPAULL


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